Skip Main Navigation

De miembro menos activo a misionero de tiempo completo

Una tarde en Perú, el hermano Herrera y el hermano Percca decidieron ir a visitar a algunos potenciales alumnos de instituto.

El hermano Herrera recuerda cuán difícil fue al principio. “No tuvimos mucho éxito ya que no pudimos encontrar a casi nadie en su casa en ese momento, pero en una de las últimas visitas fuimos recibidos por un joven muy amable”, cuenta.

Al parecer, el joven, Giorgio, había dejado de ir a la Iglesia hacía mucho tiempo, pero los dejó entrar y consintió en escuchar lo que tenían para decirle.

El hermano Herrera y el hermano Percca compartieron algunos pasajes de las Escrituras con Giorgio y le hablaron acerca de las bendiciones que reciben los que asisten a Instituto. Cuando lo invitaron a asistir a una clase él respondió: “Lo intentaré”. Él explicó que sus horarios en la universidad eran abrumadores y que las clases le llevaban la mayor parte del día y de la noche.

El hermano Herrera sonrió y le dijo que tenían una clase especial para los estudiantes universitarios los lunes a la 1 de la tarde. Giorgio le devolvió la sonrisa, al darse cuenta de que no tenía escapatoria.

Pocos días después, el hermano Herrera estaba enseñando en una clase de Instituto cuando vio que Giorgio entró y se sentó en la parte de atrás del salón. Giorgio no conocía a muchas personas allí, pero para el final de la clase ya había conocido a algunos otros alumnos. De hecho, uno de los alumnos incluso lo llamó y lo invitó a asistir a Instituto la semana siguiente.

Poco a poco, comenzó a asistir con regularidad a Instituto, y luego a la Iglesia. Un día le dijo al hermano Herrera que quería servir en una misión.

Finalmente, después de muchos meses y varias entrevistas con sus líderes del sacerdocio, Giorgio recibió un llamamiento para servir en la Misión Bolivia La Paz. Le encanta compartir el Evangelio con el pueblo de Bolivia y ha estado en la misión durante 15 meses.